viernes, 8 de marzo de 2013

Carta abierta de Julia Trujillo a María Asquerino

Querida María: 

Te has ido sola, sin una mano amiga que haya podido prestarte su calor. Has muerto en un coche, camino del hospital, desde una residencia anónima, donde no te faltó la Asistencia Médica, pero sí el amor de tus compañeros. 

Tú, que fuiste la reina de las tertulias, 'La señora', como te llamábamos cariñosamente todos los que compartíamos un café o una copa casi diariamente contigo. Ya no hablo de lo magnífica actriz que eras o de tu currículum. Hablo de la persona. Últimamente, tomando un café contigo, en la cafetería del Teatro Español, me dijiste: "Julia, ¿cuándo (aquí falta un taco) vais a inaugurar La Casa del Actor? Necesito compañía, estar con los míos. No quiero morirme sola". 

Pues te diré, querida María, que en este país, donde se utiliza al actor para tantos eventos, tendemos a olvidarle cuando envejece. La Cultura está devaluada. El Ministerio nos ha recortado la pequeña subvención que teníamos para ladrillos dejándonos en la indigencia. Puede que se gasten millones en las Olimpiadas, pero le han quitado al Colectivo de Actores la pequeña ayuda para acabar nuestra Casa.

Aisge, el cual se nutre de nuestros derechos de imagen, también nos ha negado su ayuda después de tantos años de promesas. Al final, tendrán que ser los jóvenes actores, hermanados con los viejos, los que tengan que luchar para terminar nuestra Casa. La Casa del Actor existe en América y en otros países de Europa, pero en España, no. ¿Para qué? Ya son viejos. No sirven. 

No hemos podido ayudarte, querida María, como a tantos compañeros que se nos han ido. Sólo podemos llorarte y darte nuestro último adiós, desde la rabia de nuestra impotencia. 

Julia Trujillo
Presidenta de La casa del Actor 

Publicado en El Imparcial
04-03-2013

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